El Tribunal Federal reconoce el daño colectivo tras la denuncia presentada ante el CIR (Comisión de Relaciones Industriales) por la fumigación con pesticidas en la comunidad indígena de Morcego.

El Tribunal Federal de Roraima reconoció la fumigación aérea irregular con plaguicidas cerca de la Comunidad Indígena Morcego, en el Territorio Indígena Serra da Moça, y ordenó a los responsables el pago de R$ 750.000 por daños morales colectivos. La sentencia, publicada el 18 de septiembre de 2026, establece que los acusados deben abstenerse de realizar fumigaciones agrícolas con aeronaves u otros vehículos aéreos que infrinjan las normas ambientales y de seguridad en áreas adyacentes al Territorio Indígena.

La decisión es resultado de una denuncia presentada por el Consejo Indígena de Roraima (CIR) ante la Fiscalía Federal (MPF) en agosto de 2021, luego de que la organización recibiera informes y registros de la comunidad sobre la fumigación de un cultivo de soja ubicado cerca del territorio indígena. Según los testimonios de los residentes, la aplicación de pesticidas estaba llegando a las viviendas de la comunidad, lo que generó preocupación por los impactos en la salud, el medio ambiente y la seguridad de las familias indígenas.

En ese momento, el CIR señaló a la atención de los residentes las preocupaciones sobre los impactos y riesgos causados por la actividad agrícola en los alrededores de la comunidad. Con base en la denuncia, el MPF investigó el caso, realizando inspecciones y recabando pruebas que sirvieron de base para la Acción Civil Pública No. 1008692-10.2023.4.01.4200.

En su dictamen, el Tribunal Federal consideró que la conducta analizada no se limitaba a una irregularidad administrativa, sino que producía impactos en la seguridad ambiental y la tranquilidad colectiva de la comunidad indígena. Entre los elementos considerados en el proceso se encuentran las inspecciones realizadas por IBAMA, que registraron irregularidades en las operaciones, la proximidad entre las zonas de fumigación y las viviendas indígenas, así como los registros de sobrevuelos y fumigaciones cerca de la comunidad. También se tomaron en consideración los registros de alteraciones en la vegetación y el impacto en las zonas agrícolas comunales.

Para CIR, la decisión refuerza la importancia de garantizar que los proyectos y actividades desarrollados en las proximidades de tierras indígenas cumplan estrictamente con la legislación ambiental y respeten los derechos de las poblaciones indígenas que habitan estas zonas. Muchas de estas comunidades se ven directamente afectadas por impactos ambientales y la exposición a materiales y sustancias potencialmente contaminantes, sin que se las tenga debidamente en cuenta en los procesos de concesión de licencias, inspección y protección ambiental.

Para la líder Leirejane Macuxi, quien en ese entonces era la jefa de la Comunidad Indígena Morcego, la decisión representa mucho más que una compensación. Es el reconocimiento de la lucha de la comunidad por defender su territorio y por el derecho a vivir en seguridad.

“Es un momento muy emotivo ver esta decisión después de tantos años. La denunciamos porque nos preocupaba nuestra gente, nuestros hijos, nuestros cultivos y nuestro territorio. La comunidad no se inventaba lo que estaba sucediendo; lo estábamos viviendo en carne propia. Esta decisión trae esperanza y demuestra que vale la pena luchar y denunciar cuando se vulneran nuestros derechos. Es un reconocimiento importante para la comunidad y para todos los pueblos indígenas que defienden sus territorios.”

La Oficina de Asesoría Jurídica del CIR continuará supervisando el caso, proporcionando la información necesaria a las autoridades pertinentes y ofreciendo apoyo a la comunidad y a los líderes indígenas de la comunidad de Morcego.

(Caso No. 1008692-10.2023.4.01.4200 – Tribunal Federal/TRF1 – La información corresponde a la sentencia dictada en el caso, que aún está sujeta a las apelaciones correspondientes).

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